jueves, 26 de febrero de 2009

Maria Antonia Iglesias: ¿humana?


Es o se hace llamar periodista. Nacida un 15 de enero de 1945, en plena dictadura. Con un largo recorrido “profesional” desde revistas hasta la televisión, hicieron de ella una persona con “tablas”. Acérrima “defensora” de la libertad y la democracia, vivió con alegría la caída de la dictadura, como la gran mayoría de los españoles aun sometidos al miedo del régimen. Siempre rodeada de periodistas e intelectuales, hasta con página de club de fans, que admiran su trayectoria.
María Antonia nunca perdió el apetito, y por su apariencia tampoco lo ha perdido. No pierde el apetito por las comidas, pero tampoco lo pierde en su actitud cada vez más intolerante. Esta señora, que anteriormente he citado amablemente, la empecé a conocer en unos magníficos debates emitidos por Tele Madrid, donde se podía comprender su postura, ya que ella siempre ha estado ligada a las ideas más liberales y progresistas. Pero si a eso se le llama libertad y progresismo, ¿a dónde vamos a parar?
María Antonia solo se dedica a la crítica destructiva, sin analizarse así misma. Evidentemente hay periodistas más ligados a la izquierda o a la derecha. Así mismo, Federico Jiménez, locutor muy querido por votantes de centro-derecha, no es de mi gusto, ya que también hace una crítica mas bien destructiva que constructiva, aunque lleve gran parte de razón en sus argumentos. Evidentemente no llega al nivel de María Antonia, ya que ésta esta en la más profunda radicalización.

La razón por la que escribo sobre ella, es por sus últimas declaraciones sobre el País Vasco y María San Gil. Tengo que reconocer que tengo una especial debilidad por María, ya desde hace varios años. En el terreno personal, por ser una gran persona; y en el terreno político, por ser una luchadora de su patria, de la libertad y de los principios por los que nos regimos muchas personas, entre ellos yo. Ha sido una gran pérdida en el PP, pero parece ser que ahora la tendencia “popular” es otra… Todavía no se cual. María llegó a la política como consecuencia del asesinato de su compañero, Gregorio Ordóñez. Una dura escena que le marcó toda su vida. Se enfrentó al miedo de los terroristas y de todo tipo de amenazas. La considero como una “heroína” para el pueblo español. Créanme, si el día de mañana tengo algún tipo de oportunidad para homenajear algún político de la democracia, será ella.
Pues bien… ahora nos viene María Antonia en una presentación de un libro suyo definiendo a María San Gil como “fatuidad y falsedad del personaje”, además de insistir en su “narcisismo” y “vanidad obscena”. En la presentación de su libro “Memoria de Euskadi”, junto a su “homólogo” Iñaki Gabilondo no solo se dedicó a criticar a la ya retirada dirigente popular, sino a derrochar alabanzas hacia Arnaldo Otegi, “voz fundamental en el País Vasco”y “su buena fe en el proceso de paz”, según la protagonista.


Indignante, ¿verdad?
Esta es la España de los intelectuales, de los progresistas, del objetivismo, de la solidaridad, la libertad, la democracia, la tolerancia,… ¿y de los humanos?María Antonia no eres progresista, ni objetiva, ni solidaria, ni demócrata, ni tolerante, pero lamentablemente tampoco eres humana…

1 comentario:

  1. Estimado amigo : te escribo enterado por una amiga común de la existencia de este gran blog que has creado. Grande porque a quién le disgusta la albondiguilla parlanchina, le gustan las mismas cosas que a mi. La libertad, los principios y las normas sociales de buen gusto. Animo y sigue adelante siempre. No nos callarán. Juan Cuatrecasas Asua
    (La Rioja Digital. Blogs "Desde la cima del Toloño").

    ResponderEliminar