
Empezamos el mes un poco mas aliviados, aunque con la crisis en la “chepa”. Hay que ser optimistas sin negar la realidad. Parece que se está produciendo cierto cambio en el mapa político de nuestro país. La cacería socialista, no ha podido “matar” a la democracia y la racionalidad de ciertos españoles que acudieron ayer a las urnas a pedir el cambio, y sobre todo con una clara intención: España es una.
No han hecho falta más de 4 años, para que los gallegos se diesen cuenta de la gestión socialista-independentista. El PSdeG junto al BNG, han hecho de estos 4 años una Galicia nefasta, que ha sabido responder ante las urnas con claridad y rotundidad. Parece ser que la alta participación del electorado, teóricamente favorable a la coalición socialista-independentista, ha tumbado a Touriño y su colega Quintana. No se ha levantado la derecha española a votar, sino el pueblo gallego en su amplia mayoría ha decido devolver el poder de la Xunta al Partido Popular. Lo que muchos periódicos han tildado de “Victoria de Rajoy”, ya me perdonarán, pero la victoria ha sido de Feijóo. Dudo mucho si Rajoy hubiese obtenido los mismos resultados. Evidentemente es un factor importante el que ha jugado en la campaña, sobre todo para autopromocionarse, pero insisto que el vencedor es Feijóo. Una amplia mayoría absoluta permitirá hacer todo aquello que los Gallegos han estado reclamando a la Xunta estos 4 años, mientras Touriño paseaba su flamante coche para dirigirse a su lúcido despacho, de valor incalculable.
Si bien en Galicia, solo han hecho falta 4 años para el cambio con la vuelta de los populares, en el País Vasco, zona donde ha “reinado” el nacionalismo durante más de dos décadas, éste es probable que termine. “Probable” porque es un panorama difícil el que se viene encima. Hay que reconocer la subida del PSE en el País Vasco, y sus buenos resultados. Pero eso no quita que olvidemos las actuaciones de Patxi López la legislatura pasada. Por un lado, si Patxi quiere gobernar, tendrá que pedir el apoyo del PNV, pero no llegará a Lehendakari, ya que Ibarretxe ha sido el líder mas votado. Por otro lado, queda la coalición con el Partido Popular, que sumarían 37 escaños, pero aun insuficientes para la mayoría absoluta. La clave en estos comicios es el escaño de UPyD, que ha obtenido unos resultados excelentes. El PP ha tenido un leve descenso, pero no tan elevado como estaba previsto. La suma de los 38 escaños de PSE, PP y UPyD, llevaría la derrota del nacionalismo. Pero ¿será posible llevar a cabo el gobierno con las exigencias del PP y UPyD? Rosa Diez y ha dicho que ella no venderá su escaño, para hacer un nuevo “montilla”. Si los tres partidos consiguiesen un gran acuerdo, y mirasen por el bien del pueblo vasco, éste podría ser el comienzo de la verdadera democracia en el País Vasco. Evidentemente, si López pretende ser Lehendakari como ha manifestado en diversas ocasiones, tendrá que llevarse bien con los otros dos líderes y llegar a grandes acuerdos.
En el transcurso electoral de ayer no se produjeron grandes incidentes, pero con la habitual constante presión e intimidación de los proetarras. Gran actuación la de Rodrigo Rato, valiente con su presencia en Guipuzcoa colaborando y apoyando a sus compañeros. En ciertos videos o en televisión se podía observar, cómo los ilegalizados se tapaban las caras enseñando sus papeletas. Tan valientes como siempre....
La noche electoral de ayer presenta un panorama político en el que progresivamente van emigrando las ideas nacionalistas y extremistas hacia el fin. Queda aún Cataluña, como gran fortaleza del nacionalismo apoyado por el PSOE. Pero todo llegará, siempre y cuando nuestros representantes políticos sepan actuar. No han servido antiguas bazas como el “Prestige”, Irak y demás, a las que Zapatero ha recurrido durante la campaña.
Ahora más que nunca Galicia se vuelve a engalanar de azul popular, mientras que el País Vasco se convertirá en la comunidad tricolor (rojo, azul y rosa), siempre y cuando López así lo quiera.
España va cambiando de color…eso espero.
No han hecho falta más de 4 años, para que los gallegos se diesen cuenta de la gestión socialista-independentista. El PSdeG junto al BNG, han hecho de estos 4 años una Galicia nefasta, que ha sabido responder ante las urnas con claridad y rotundidad. Parece ser que la alta participación del electorado, teóricamente favorable a la coalición socialista-independentista, ha tumbado a Touriño y su colega Quintana. No se ha levantado la derecha española a votar, sino el pueblo gallego en su amplia mayoría ha decido devolver el poder de la Xunta al Partido Popular. Lo que muchos periódicos han tildado de “Victoria de Rajoy”, ya me perdonarán, pero la victoria ha sido de Feijóo. Dudo mucho si Rajoy hubiese obtenido los mismos resultados. Evidentemente es un factor importante el que ha jugado en la campaña, sobre todo para autopromocionarse, pero insisto que el vencedor es Feijóo. Una amplia mayoría absoluta permitirá hacer todo aquello que los Gallegos han estado reclamando a la Xunta estos 4 años, mientras Touriño paseaba su flamante coche para dirigirse a su lúcido despacho, de valor incalculable.
Si bien en Galicia, solo han hecho falta 4 años para el cambio con la vuelta de los populares, en el País Vasco, zona donde ha “reinado” el nacionalismo durante más de dos décadas, éste es probable que termine. “Probable” porque es un panorama difícil el que se viene encima. Hay que reconocer la subida del PSE en el País Vasco, y sus buenos resultados. Pero eso no quita que olvidemos las actuaciones de Patxi López la legislatura pasada. Por un lado, si Patxi quiere gobernar, tendrá que pedir el apoyo del PNV, pero no llegará a Lehendakari, ya que Ibarretxe ha sido el líder mas votado. Por otro lado, queda la coalición con el Partido Popular, que sumarían 37 escaños, pero aun insuficientes para la mayoría absoluta. La clave en estos comicios es el escaño de UPyD, que ha obtenido unos resultados excelentes. El PP ha tenido un leve descenso, pero no tan elevado como estaba previsto. La suma de los 38 escaños de PSE, PP y UPyD, llevaría la derrota del nacionalismo. Pero ¿será posible llevar a cabo el gobierno con las exigencias del PP y UPyD? Rosa Diez y ha dicho que ella no venderá su escaño, para hacer un nuevo “montilla”. Si los tres partidos consiguiesen un gran acuerdo, y mirasen por el bien del pueblo vasco, éste podría ser el comienzo de la verdadera democracia en el País Vasco. Evidentemente, si López pretende ser Lehendakari como ha manifestado en diversas ocasiones, tendrá que llevarse bien con los otros dos líderes y llegar a grandes acuerdos.
En el transcurso electoral de ayer no se produjeron grandes incidentes, pero con la habitual constante presión e intimidación de los proetarras. Gran actuación la de Rodrigo Rato, valiente con su presencia en Guipuzcoa colaborando y apoyando a sus compañeros. En ciertos videos o en televisión se podía observar, cómo los ilegalizados se tapaban las caras enseñando sus papeletas. Tan valientes como siempre....
La noche electoral de ayer presenta un panorama político en el que progresivamente van emigrando las ideas nacionalistas y extremistas hacia el fin. Queda aún Cataluña, como gran fortaleza del nacionalismo apoyado por el PSOE. Pero todo llegará, siempre y cuando nuestros representantes políticos sepan actuar. No han servido antiguas bazas como el “Prestige”, Irak y demás, a las que Zapatero ha recurrido durante la campaña.
Ahora más que nunca Galicia se vuelve a engalanar de azul popular, mientras que el País Vasco se convertirá en la comunidad tricolor (rojo, azul y rosa), siempre y cuando López así lo quiera.
España va cambiando de color…eso espero.
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