viernes, 24 de abril de 2009

Nunca llegaría y llegó… 4.010.700

“Era verano y la hormiga trabajadora reunía todos los frutos posibles para el duro invierno que se avecinaba. Mientras, el saltamontes tirado tranquilamente al sol comía algunos frutos y veía el tiempo pasar, no se inmutaba por prepararse para el frío y duro invierno.
- Que tonta y exagerada eres amiga. No ves que tenemos tiempo suficiente para coger algunos frutos y además descansar estos meses. Además, mira, has revolucionado a toda tu colonia. Eres una “anti patriota” e intentas alarmar a todos los bichos. Menos mal que mis amigas las cigarras me acompañan.

Las hormigas trabajaron duro todo el verano para no sufrir el duro y frío golpe del invierno y así poder descansar y alimentarse.
El invierno llegó tal y como la anticiparon. Las grandes tormentas arrasaron todos los campos y las heladas hicieron que los pocos frutos que quedaron se marchitaran.

El saltamontes y las cigarras no tenían nada que comer. El feliz verano que habían pasado terminó en duras condiciones. Las hormigas, llenas de solidaridad, ofrecieron a sus hermanos comida, pero esta no era suficiente para todos, y muchos comenzaron a morir. El saltamontes no podía reconocer su gran error, porque su orgullo le podía, pero veía como sus compatriotas morían de hambre, en gran parte por su culpa…
Lo peor de todo, es que las hormigas trabajadoras también se vieron perjudicadas.”

Esto es precisamente lo que esta aconteciendo. Llegó un 14-M de 2004, cuando por desgracia llegó al poder el saltamontes. No me quisiera implicar demasiado, pero no le llamo “azar” a los atentados del 11-M días antes de las elecciones y su consecuente vuelco electoral. No digo que el saltamontes organizase el atentado, pero si algunas amigas cigarreras. Ante la alegría de apoderarse del trono del reino de los insectos ( véase España) , hizo caso omiso a los avisos y advertencias que le hacían, no solo las hormigas ( los que no son ni saltamontes ni cigarras, gente decente), sino otros miembros del reino animal como las aves (FMI) , los mamíferos ( BCE o la propia UE) , etc. El reino de los bichos era el reino donde nunca pasaría nada. Despilfarraron el dinero en la captación de votos para el 2008, pero la crisis nunca llegaría.
-¡Antipatriotas!-, gritaba el saltamontes a la hormiga y a toda su colonia.
Les suena, ¿verdad?
Parece salido de un cuento, pero lamentablemente en el mundo de las hormigas la cifra de 4.010.700 de desempleados no existe. En España si.
El invierno era inevitable, y se producirían muertes (véase despidos), pero jamás en tal magnitud como la que se da en nuestro país. Alemania, inmersa también en una crisis, trabaja por salir de ella, con nuevas ideas y propuestas, con un pueblo alemán que lucha a diario por salir de la misma; un gobierno que trabaja por ellos y para ellos.
¿En España? Un gobierno que se preocupa de GILIPOLLECES. Ya me perdonarán, pero visto desde fuera, cuando uno esta lejos de casa, no le queda más remedio que llorar de rabia y definir la situación como tal.
Ley antiaborto, cacerías, subvenciones absurdas, aumentar las ayudas para el cine español, gastos incongruentes con la política que predican…
Cada mañana padres y madres de familias, no saben si volverán a casa con empleo o con una mano delante y otras detrás…
Creo que en España necesitamos algo más que un milagro…

jueves, 16 de abril de 2009

La cuarta trama

Tras una Semana Santa, pasada por sol y con mucha pasión, por lo menos en tierras andaluzas, volvemos manos a la obra. La semana santa sirve para muchas cosas: descansar, ver a la familia, vivir la semana santa en las calles con sus impresionantes procesiones y también para aferrarse a un libro en los tiempos muertos. Mientras el sol marbellí me torraba con el traje de baño a lo “Julián Muñoz”, comencé a leer un libro, “La cuarta trama” de José María de Pablo. He de reconocer que no soy muy aficionado a la lectura, pero me gustaría serlo porque es algo increíble. Lamentablemente este libro no trata sobre una historia ficticia, sino sobre una historia que tuvo lugar un 11 de Marzo de 2004. Todavía voy por la página 87, pero creo que las restantes 300 paginas no me dejaran de sorprender. De momento solo he sacado una conclusión: Miedo.
Miedo por el país en el que vivimos, en el que la verdad del 11-M no se ha sacado a la luz. Gracias a este abogado, presente durante todo el juicio del 11-M, hace nada más y nada menos que referencias al sumario del mismo juicio, al igual que referencias de todos los implicados que se han ocultado en los medios de comunicación. Desde la pagina 1 hasta la 87, no hay ni un dato desperdiciable. Cada página del libro es además de sorprendente, triste.
No soy de esos que están deseando que sea ETA, porque las elecciones pasaron, y lo que importa es la verdad y el futuro. Pero si estoy deseando que se sepa la verdad. Tampoco soy de esos que creen que haya sido Al-Qaeda, como consecuencia de la foto de las Azores. Es precisamente de lo que trata esclarecer el libro, una cuarta trama que “encargó” los atentados, con el fin de que nuestro querido Presidente ZP llegase al poder. Días antes de las elecciones el resultado electoral se inclinaba por el PP. No había argumento fuerte para que el PSOE ganase. Ni siquiera la guerra de Irak ni el Prestige fueron suficientes para derrotar al PP, hacia falta algo más fuerte, algo que llevase al PSOE al gobierno. Efectivamente. ¿Por qué no hacer un atentado, y vincularlo 3 días antes de las elecciones a la guerra de Irak?
Bingo. Así fue. La cuarta trama aun anónima le salió la jugada, con 193 muertos, además de los miles de heridos.
Me quedan algo más de 300 páginas como ya he dicho, pero esta lectura requiere de concentración y de sangre fría. Las fuerzas y cuerpos de seguridad del Estado también están implicados en trapicheos aberrantes.
Cuando acabe el libro sacare mis propias conclusiones en base a una lectura objetiva basada en declaraciones del juicio que no han sido publicadas y mencionadas por miedo a que se sepa la verdad.
Mi pregunta es: ¿Quién tiene miedo a esa verdad?