“Era verano y la hormiga trabajadora reunía todos los frutos posibles para el duro invierno que se avecinaba. Mientras, el saltamontes tirado tranquilamente al sol comía algunos frutos y veía el tiempo pasar, no se inmutaba por prepararse para el frío y duro invierno.
- Que tonta y exagerada eres amiga. No ves que tenemos tiempo suficiente para coger algunos frutos y además descansar estos meses. Además, mira, has revolucionado a toda tu colonia. Eres una “anti patriota” e intentas alarmar a todos los bichos. Menos mal que mis amigas las cigarras me acompañan.
Las hormigas trabajaron duro todo el verano para no sufrir el duro y frío golpe del invierno y así poder descansar y alimentarse.
El invierno llegó tal y como la anticiparon. Las grandes tormentas arrasaron todos los campos y las heladas hicieron que los pocos frutos que quedaron se marchitaran.
El saltamontes y las cigarras no tenían nada que comer. El feliz verano que habían pasado terminó en duras condiciones. Las hormigas, llenas de solidaridad, ofrecieron a sus hermanos comida, pero esta no era suficiente para todos, y muchos comenzaron a morir. El saltamontes no podía reconocer su gran error, porque su orgullo le podía, pero veía como sus compatriotas morían de hambre, en gran parte por su culpa…
Lo peor de todo, es que las hormigas trabajadoras también se vieron perjudicadas.”
Esto es precisamente lo que esta aconteciendo. Llegó un 14-M de 2004, cuando por desgracia llegó al poder el saltamontes. No me quisiera implicar demasiado, pero no le llamo “azar” a los atentados del 11-M días antes de las elecciones y su consecuente vuelco electoral. No digo que el saltamontes organizase el atentado, pero si algunas amigas cigarreras. Ante la alegría de apoderarse del trono del reino de los insectos ( véase España) , hizo caso omiso a los avisos y advertencias que le hacían, no solo las hormigas ( los que no son ni saltamontes ni cigarras, gente decente), sino otros miembros del reino animal como las aves (FMI) , los mamíferos ( BCE o la propia UE) , etc. El reino de los bichos era el reino donde nunca pasaría nada. Despilfarraron el dinero en la captación de votos para el 2008, pero la crisis nunca llegaría.
-¡Antipatriotas!-, gritaba el saltamontes a la hormiga y a toda su colonia.
Les suena, ¿verdad?
Parece salido de un cuento, pero lamentablemente en el mundo de las hormigas la cifra de 4.010.700 de desempleados no existe. En España si.
El invierno era inevitable, y se producirían muertes (véase despidos), pero jamás en tal magnitud como la que se da en nuestro país. Alemania, inmersa también en una crisis, trabaja por salir de ella, con nuevas ideas y propuestas, con un pueblo alemán que lucha a diario por salir de la misma; un gobierno que trabaja por ellos y para ellos.
¿En España? Un gobierno que se preocupa de GILIPOLLECES. Ya me perdonarán, pero visto desde fuera, cuando uno esta lejos de casa, no le queda más remedio que llorar de rabia y definir la situación como tal.
Ley antiaborto, cacerías, subvenciones absurdas, aumentar las ayudas para el cine español, gastos incongruentes con la política que predican…
Cada mañana padres y madres de familias, no saben si volverán a casa con empleo o con una mano delante y otras detrás…
Creo que en España necesitamos algo más que un milagro…
viernes, 24 de abril de 2009
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